Bio AJS


Antonio José de Sucre nace en la ciudad de Cumaná el 3 febrero 1795 y muere en las Montañas de Berruecos el 4 Junio 1830. Hijo del Teniente Vicente de Sucre y Urbaneja y María Manuela de Alcalá, fue conocido como el “Gran Mariscal de Ayacucho” y considerado como el militar más completo y cabal de los próceres de la independencia.

En su adolescencia es enviado a Caracas para estudiar Ingeniería Militar e iniciar su carrera militar. En 1810 es ascendido a Alférez del Ejército Patriótico.

Asciende a Teniente tras su participación en la campaña del Generalísimo Francisco de Miranda contra los realistas en el año de 1812 y a consecuencia de la represión de los realistas se refugia en la isla de Trinidad.

En el año de 1813 regresa a Venezuela iniciando una campaña en Cumaná y organizando el Ejército de Oriente. Los logros alcanzados en ésta misión le permitieron obtener su calificación como Teniente Coronel.

En 1814 como Edecán del General Mariño asiste a la unión de las fuerzas del Oriente con las de Occidente en los Valles de Aragua, siendo su ejército derrotado en Aragua y Urica y obligado a refugiarse en las Antillas.

En 1815 regresa y participa en la conquista de Cartagena de Indias desde donde pasa a combatir en Guayana y el Orinoco.

En 1816 Mariño lo nombra Jefe de su Estado Mayor y lo asciende a Coronel, designándolo a posteriori Comandante de la Provincia de Cumaná en el año 1817.

El 17 de septiembre de 1817, Antonio José de Sucre recibió de Simón Bolívar la designación de Gobernador de la Antigua Guayana y Comandante General del Bajo Orinoco.

El 7 de octubre de 1817 es nombrado Jefe de Estado Mayor de la División de la Provincia de Cumaná, bajo las órdenes del General Bermúdez.

En 1818 se dirige a Angostura al Cuartel General del Libertador Simón Bolívar y se convierte en uno de los mejores lugartenientes.

En agosto de 1819 es ascendido a General de Brigada por Francisco Antonio Zea, encargado del Poder Ejecutivo y Presidente del Congreso Venezolano, siendo ratificado el 16 de febrero de 1820 por el Libertador.

En noviembre de 1820, es nombrado delegado de la Gran Colombia para concertar los Tratados de Trujillo sobre armisticio y regularización de la guerra.

El 11 de enero de 1821 fue nombrado en Bogotá Comandante del Ejército del Sur. Gana la Batalla de Pichincha liberando a Ecuador el 24 de mayo de 1822 y Simón Bolívar lo asciende a General de División y lo nombra Intendente del Departamento de Quito.

Elegido provisionalmente por el Congreso como Presidente del Perú para el lapso comprendido entre el 23 de junio de 1823 y el 17 de julio de 1823.

En agosto de 1824 participa en las operaciones que dan el triunfo de los republicanos en la Batalla de Junín. El 9 de diciembre de 1824 vence en la Batalla de Ayacucho, donde se pone fin definitivo al dominio colonial español en América del Sur. Estos triunfos son recompensados por el Parlamento Peruano con el nombramiento de Gran Mariscal de Ayacucho y General en Jefe.

En agosto de 1825 en el Alto Perú, Antonio José de Sucre proclama la República de Bolivia y es elegido como Presidente vitalicio, organizando la Administración general y la Hacienda Pública. Promovió la libertad de los esclavos y el reparto de las tierras a los indios. Renuncia al cargo en el año 1828 por motines y presiones generadas por los peruanos opuestos a la independencia boliviana. Se retira a Ecuador acompañado de su hija y de su esposa, la Marquesa de Solanda.

En 1829 Colombia requiere sus servicios para dirigir el ejército que enfrentaría la ofensiva peruana en el sur del Ecuador. El 27 de febrero de 1829 gana la Batalla del Portete de Tarqui.

El Mariscal Antonio José de Sucre regresa a Bogotá y después a su regreso, para encontrarse con su familia en Quito, es asesinado a traición en la montaña de Berruecos en el sur de Colombia el 4 de junio de 1830. Sus restos descansan en Ecuador, en la Catedral Metropolitana de Quito.

 


Como Recordatorio en Síntesis:

Antonio José de Sucre fue uno de los héroes de la independencia latinoamericana más laureados y admirados. Se destacó como militar en las numerosas victorias que logró en los campos de batalla evidenciando su talento innato para dirigir tropas. De esta manera consiguió triunfos fundamentales para liberar al continente del dominio español, siendo la batalla Ayacucho su mayor obra bélica. Como político ejerció la presidencia de Bolivia y se preocupó por los servicios públicos y el correcto funcionamiento de la administración pública. Fue riguroso en el cumplimiento de las penas por crímenes o hechos de corrupción pero fue piadoso y justo con los vencidos. Impulsó causas relacionadas con la abolición de la esclavitud y un mejor trato hacia los indígenas. Resaltó como diplomático a la hora de participar activamente en el Armisticio de 1820 y fue una de las figuras más completas de la época independentista.

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